Canto como leo

El núcleo de esta presentación lo constituyen episodios cantados de la obra cumbre de Miguel de Cervantes, «El Quijote», una obra que fue escrita para el populacho hace mas de 400 años.

Ésta fue leída y Shakespeare quedó profundamente cautivado, lo cual le sirvió de inspiración para su obra, «Cardenio». Este personaje ejemplifica la pérdida, la duplicidad, el perdón, el arrepentimiento y el triunfo del amor sobre los sinsabores de la vida.

Por ello nuestra propuesta musical está cargada de la trama que impregna a Cardenio en la obra del Quixote.

A continuación, te invitamos a sumergirte en la experiencia del concierto con este video que captura la intensidad y pasión de su arte en vivo.

https://youtu.be/i7a2ATIccXQ

Ahora les dejo con el repertorio de canciones, pinche en el nombre de la canción e irá directamente a la letra del poema.

1

Colombianas de Cardenio

2

Malagueña coplee usted – Fandango de Huelva

3

Guajiras Romance de Altisidora

4

Tangos de Altisidora

5

Tanguillos de Cádiz con Altisidora

6

Granaínas “Busco en la Muerte….”

7

Alegrías del Mozo de Mulas

8

Fandangos naturales

9

Autorretrato de Cervantes

10

Tangos Bailan las Gitanas

11

COPLEE CERVANTES Y TOQUE CHUCK BERRY

Colombianas de Cardenio

O le falta al Amor conocimiento
o le sobra crueldad, o no es mi pena
igual a la ocasión que me condena
al género más duro de tormento.

Pero, si Amor es dios, es argumento
que nada ignora, y es razón muy buena
que un dios no sea cruel. Pues ¿quién ordena
el terrible dolor que adoro y siento?

Si digo que sois vos, Fili, no acierto,
que tanto mal en tanto bien no cabe
ni me viene del cielo esta ruina.

Presto habré de morir, que es lo más cierto:
que al mal de quien la causa no se sabe
milagro es acertar la medicina.

Malagueña coplee usted

Fandango de Huelva

Amor, cuando yo pienso
en el mal que me das, terrible y fuerte,
voy corriendo a la muerte,
pensando así acabar mi mal inmenso.

Mas, en llegando al paso
que es puerto en este mar de mi tormento,
tanta alegría siento,
que la vida se esfuerza, y no le paso.

Así el vivir me mata,
que la muerte me torna a dar la vida.
¡Oh condición no oída
la que conmigo muerte y vida trata!

Guajiras Romance de Altisidora

¡Oh tú, que estás en tu lecho,
entre sábanas de holanda,
durmiendo a pierna tendida
de la noche a la mañana,

Caballero el más valiente
que ha producido la Mancha,
más honesto y más bendito
que el oro fino de Arabia!

Oye a una triste doncella
bien crecida y mal lograda,
que en la luz de tus dos soles
se siente abrasar el alma.

Tú buscas tus aventuras
y ajenas desdichas hallas;
das las feridas y niegas
el remedio de sanarlas.

Dime, valeroso joven,
que Dios prospere tus ansias,
si te criaste en la Libia
o en las montañas de Jaca,

Si sierpes te dieron leche,
si a dicha fueron tus amas
la aspereza de las selvas
y el horror de las montañas.

Muy bien puede Dulcinea,
doncella rolliza y sana,
preciarse de que ha rendido
a una tigre y fiera brava.

Por esto será famosa
desde Henares a Jarama,
desde el Tajo a Manzanares,
desde Pisuerga hasta Arlanza.

Trocárame yo por ella
y diera encima una saya
de las más gayadas mías,
que de oro le adornan franjas.

Tangos de Altisidora

¡Oh, quién se viera en tus brazos
o, si no, junto a tu cama!
rascándote la cabeza
y matándote la caspa!

Mucho pido y no soy digna
de merced tan señalada:
los pies quisiera traerte,
que a una humilde esto le basta.

¡Oh, qué de cofias te diera,
qué de escarpines de plata,
qué de calzas de damasco,
qué de herreruelos de Holanda!

¡Qué de finísimas perlas,
cada cual como una agalla,
que a no tener compañeras
«las solas» fueran llamadas!

No mires de tu Tarpeya
este incendio que me abrasa,
Nerón manchego del mundo,
ni le avives con tu saña.

Niña soy, pulcela tierna;
mi edad de quince no pasa:
catorce tengo y tres meses,
te juro en Dios y en mi ánima.

Tanguillos de Cádiz con Altisidora

No soy renca, ni soy coja,
ni tengo nada de manca;
los cabellos, como lirios,
que, en pie, por el suelo arrastran;

y aunque es mi boca aguileña
y la nariz algo chata,
ser mis dientes de topacios
mi belleza al cielo ensalza.

Mi voz, ya ves, si me escuchas,
que a la que es más dulce iguala,
y soy de disposición
algo menos que mediana.

Estas y otras gracias mías
son despojos de tu aljaba;
desta casa soy doncella
y Altisidora me llaman.

Granaínas
“Busco en la Muerte…”

Busco en muerte la vida,
salud en la enfermedad,
en la prisión libertad,
en lo cerrado salida
y en el traidor lealtad.

Pero mi suerte, de quien
jamás espero algún bien
con el cielo ha estatuido,
que, pues lo imposible pido,
lo posible aún no me de.

Alegrías del Mozo de Mulas

Marinero soy
marinero soy de amor
y en su piélago profundo
navego sin esperanza
de llegar a puerto alguno.

Siguiendo voy a una estrella
que desde lejos descubro,
más bella y resplandeciente
que cuántas vio Palinuro.

Yo no sé adónde me guía
y, así, navego confuso,
El alma a mirarla atenta,
cuidadosa y con descuido.

Recatos impertinentes,
honestidad contra el uso,
son nubes que me la encubren
cuando más verla procuro.

¡Oh clara y luciente estrella
en cuya lumbre me apuro!
al punto que te me encubras,
será de mi muerte el punto.

Fandangos naturales

Reposa aquí Dulcinea;
y aunque de carnes rolliza,
la volvió en polvo y ceniza
la muerte espantable y fea.
Dulcinea.
Fue de castiza ralea,
y tuvo asomos de dama,
del gran Quijote fue llama,
y fue gloria de su aldea. Dulcinea

Autoretrato
de
Cervantes

Éste que veis aquí, de rostro aguileño,
de cabello castaño, frente lisa y desembarazada,
de alegres ojos y de nariz corva,
aunque bien proporcionada;
las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro,
los bigotes grandes, la boca pequeña,
los dientes ni menudos ni crecidos,
porque no tiene sino seis, y ésos mal acondicionados y peor puestos,
porque no tienen correspondencia los unos con los otros;
el cuerpo entre dos extremos, ni grande, ni pequeño,
la color viva, antes blanca que morena;
algo cargado de espaldas, y no muy ligero de pies.
Éste digo que es el rostro del autor de La Galatea y de Don Quijote de la Mancha, y del que hizo el Viaje del Parnaso…
Llámase comúnmente Miguel de Cervantes Saavedra

Tangos
bailan las gitanas

Bailan las gitanas, míralas el rey;
la reina, con celos, mándalas prender.
Por Pascua de Reyes hicieron al rey
un baile gitano Belica e Inés.
Turbada Belica, cayó junto al rey,
y el rey la levanta de puro cortés;
mas como es Belica de tan linda tez,
la reina, celosa, mándalas prender
la reina, celosa, mándalas prender.

COPLEE CERVANTES Y TOQUE CHUCK BERRY

Amor, cuando yo pienso
en el mal que me das, terrible y fuerte,
voy corriendo a la muerte,
pensando así acabar mi mal inmenso.

Mas, en llegando al paso
que es puerto en este mar de mi tormento,
tanta alegría siento,
que la vida se esfuerza, y no le paso.

Así el vivir me mata,
que la muerte me torna a dar la vida.
¡Oh condición no oída
la que conmigo muerte y vida trata!

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