Imagen de la laringe en donde se aprecian las cuerdas vocales que son esenciales para cantar

Como cuidar tu voz como cantaor/ORA

“UN DELICADO INSTRUMENTO A CUIDAR”

La voz es el vehículo sonoro que transmite con sus vibraciones aéreas nuestros pensamientos, nuestras emociones. Para  aprender a cantar es necesario adquirir unos conocimientos previos que son de gran ayuda para el aprendizaje. Hay que aprender a emitir la voz correctamente, a partir de los movimientos musculares y de las sensaciones producidas por las vibraciones de las cuerdas vocales.

Una técnica vocal adecuada nos permitirá encauzar los esfuerzos y aumentar las capacidades interpretativas y a su vez redundará en una voz más larga y mejor aprovechada, pues no se habrá gastado inútilmente su potencial, caso muy frecuente entre los intérpretes flamencos. Este problema tan frecuente en el flamenco se debe, entre otras razones, a que el aprendizaje es fundamentalmente de carácter imitativo, lo cual conlleva querer cantar en la misma tesitura de voz que la grabación que se utiliza como referencia para asimilar los cantes.

Una de las primeras tareas a la hora de enseñar a cantar es descubrir las vocales de la persona que quiere cantar; timbre de voz, tonalidad, etc.

Capítulo aparte merece el apartado dedicado a todos los conocimientos sobre cómo colocarse para cantar, las técnicas respiratorias, higiene de la voz, etc. De lo cual hablaremos a continuación.

Debemos decir que una de las primeras cuestiones a tener en cuenta para cantar, es colocar el cuerpo de una manera atlética, derecho y tratando de no dejar la columna vertebral combada como una caña de pescar. Esta posición facilitará una mejor respiración. Esto junto a una buena técnica respiratoria hará que se cante mejor.

Otro detalle a tener en cuenta son los cambios de voz que se producen en las distintas salas, ya sean de ensayo, conciertos, aulas, etc. Esto suele producir desconcierto en los neófitos que intentan corregir las distorsiones producidas por la mala acústica forzando la voz.

CUIDADOS.

Una vida sana, con hábitos saludables, con ejercicios físicos, son lo más aconsejable no sólo para todos los músicos sino para todas las personas.

Las tres disciplinas del flamenco requieren tener, unas pautas saludables de las cuales obtendremos unos beneficios que repercutirán en unos ensayos más provechosos y actuaciones más exitosas.

La voz necesita de unos cuidados especiales, que mantengan su sonoridad en perfecto estado. Esta higiene evitará afonías, ronqueras, etc., para ello es sumamente importante mantener una hidratación constante y diaria que mantenga las  mucosas perfectamente hidratadas.

En los viajes hay que cuidar la voz y no someterla a esfuerzos que hagan perder su óptima condición. Siempre que se tenga que elevar la intensidad sonora, habrá fatiga de la voz.

Una vida sana, sin complicaciones excesivas que puedan alterar el funcionamiento correcto del organismo, es la pauta más aconsejable a seguir.

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