Luces de
Antigua Luz
El concierto plantea un acercamiento entre el flamenco actual y la música árabe andaluza, recuperando letras de las poetas medievales y buscando las conexiones, influencias y evolución a lo largo del tiempo. Cante, música, baile e imagen formarán una unidad inseparable en nuestro espectáculo.
Este video es un extracto de una canción de Luces de Antigua Luz.
Aquí está el repertorio de canciones, pinche en el nombre de la canción e irá directamente a la letra del poema.
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Bulería de Antonio Machado
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Romance de Abenamar

La Carmen
está bailando

La Carmen está bailando por las plazas y sus esquinas
y sus gentes disfrutando compartiendo su alegría.
¡Niñas corred las cortinas!
la Carmen está bailando por las calles de esta villa.
La Carmen está bailando
por las calles de esta villa,
tiene blancos los cabellos y brillantes las pupilas.
¡Niñas, corred las cortinas!
la Carmen está bailando
por las calles de esta villa.
En su cabeza se enrosca una serpiente amarilla,
y va soñando en el baile con galanes de otros días
¡Niñas, corred las cortinas!
la Carmen está bailando
por las calles de esta villa.
¡Niñas, corred las cortinas!
la Carmen está bailando por las calles de esta villa.

Canción de cuna Sefardí

Durme, durme, querído hijico
durme sín ansía y dolor
cerra tus chico ojicos
durme, durme con savor.
Cerra tus líndos ojicos
durme, durme con savor.
De la cuna saliras
a la escola entraras
y allí mí querído híjico,
a meldar te ambezaras.
De la escola salíras
A las pachas te iras
a y tu mí querído híjico
al empíego entraras.

Cigüeñas Musicales y Romance de la Luna, Luna

Cigüeñas musicales
Amantes campanas
Oh que pena tan grande
Que no podeis cantar
Oh pájaros derviches
Llenos de soñolencia.

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
Como canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran
dando gritos los gitanos.
El aire la vela, vela
el aire la esta velando.

Malagueña de Cervantes

Amor, cuando yo pienso
en el mal que me das terrible y fuerte,
voy corriendo a la muerte,
pensando así acabar mi mal inmenso;
mas en llegando al paso
que es puerto en este mar de mi tormento,
tanta alegría siento,
que la vida se esfuerza, y no le paso.
Así el vivir me mata,
que la muerte me torna a dar la vida.
¡Oh condición no oída
la que conmigo muerte y vida trata!
Así el vivirme mata,
que la muerte torna a dar la vida.
¡Oh condición no oída la que conmigo
muerte y vida trata!
“Abandolaos de Hafsa Bint Al Hayy Al Rakunyya”
Preguntad al relámpago tremolante
Cuando la noche está tranquila
Si me ha hecho recordar mis amantes de media noche
Pues ha vuelto a hacer palpitar mi corazón,
Y ha llenado mis párpados
de la lluvia que inunda mis mejillas.
“Abandolaos de Abǔ Bakr Ibn Abdul-Malik Quzmán”
Cógeme esta aceituna
Aceituna lisonjera
Verde y tierna por de fuera
Y por dentro de madera
! Fruta dura e importuna!
!Ay fortuna
Cogedme esta aceituna!
Fruta en maduraran larga
Que sin aderezar amarga
Y aunque se coja una carga
Se ha de coger solo una
!Ay fortuna, Cógeme esta aceituna.
Habas verdes voy vendiendo,
habas verdes vendo yo
Muy tiernas y ricas son,
ayer tarde las cogí
y yo las vengo vendiendo,
habas verdes voy vendiendo,
habas verdes vendo yo.

Romance de la pérdida de Alhama

Paseábase el rey moro
Por la ciudad de Granada
Desde la puerta del Elvira
Hasta la de Vivarambla.
Cartas le fueron venidas
Que Alhama era ganada;
Las cartas echó en el fuego
Y al mensajero matara.
Descabalga de una mula
Y en un caballo cabalga;
Por el Zacatín arriba
Subido se había al Alhambra.
Como en el Alhambra estuvo
Al mismo tiempo mandaba
Que se toquen sus trompetas
Sus añafiles de plata.
Y que las cajas de guerra
Apriesa tocan al arma,
Porque la oigan sus moros,
Los de la Vega y Granada.
AY de mi Alhama!
¡Ay de mi Alhama!
¡Ay de mi Alhama!
Los moros que el son oyeron
Que al sangriento martes llama,
Uno a uno y dos a dos
Juntados se ha gran batalla.
Allí hablo un moro viejo,
De esta manera hablara:
-¿para qué nos llamas rey
Para que es esta llamada?
Habéis de saber, amigos,
Una nueva desdichada:
Que cristianos de braveza
Ya nos han ganado Alhama.
Allí hablo un alfaquí
De barba crecida y cana:
-¡Bien se te emplea, buen rey,
Buen rey, ¡bien se te empleara!
Mataste los Abencerrajes,
Que eran la flor de Granada;
Cogiste los tornadizos
De Córdoba la nombrada
Por eso mereces rey,
Una pena muy doblada:
Que te pierdas tú y el reino
Y aquí se pierda Granada.
¡Ay de mi Alhama!

Peteneras Sefardí y Petenera Flamenca

Narración
A la una nací yo
A las dos me bautizaron
A las tres disposición
De alma vida y corazón
A las cuatro me casaron
Me case con una mora
Me case con una amor
que yo amo.
Petenera Flamenca
Dime niña donde vienes
Que te quiero conocer
Y si no tienes amantes
Yo te hare de reprender,
Dime niña donde vienes
Que te quiero conocer.
Lo moreno hizo el dios
Ay! Ay!……
Lo moreno hizo el dios
Y lo blanco hizo el platero
Viva la gente morena
Mare de mi corazón …….
Que por ellos muro yo ay!..
Viva la gente morena.
Que por ellos muero yo
Viva la gente morena
Que por ellos muero yo

Tango Andalusí de Ibn Yudi

Desde que su voz oí
Paz y juicio perdí
Y su dulce cantinela
Me dejó tan solo pena
Y ansiedad en pos de sí.
Jamás a verla llegué,
Y en ella pensando vivo
De su voz me enamoré
Y mi corazón cautivo
Por su cantar le dejé.

Era un niño que soñaba

Era un niño que soñaba
un caballo de cartón.
Abrió los ojos el niño
y el caballito no vio.
Con un caballito blanco
el niño volvió a soñar;
y por la crin lo cogía…
¡Ahora no te escaparás!
Apenas lo hubo cogido,
el niño se despertó.
Tenía el puño cerrado.
¡El caballito voló!
Quedose el niño muy serio
pensando que no es verdad
un caballito soñado.
Y ya no volvió a soñar.
Pero el niño se hizo mozo
y el mozo tuvo un amor,
y a su amada le decía:
¿Tú eres de verdad o no?
Cuando el mozo se hizo viejo
pensaba: todo es soñar,
el caballito soñado
y el caballo de verdad.
Y cuando vino la muerte,
el viejo a su corazón
preguntaba: ¿Tú eres sueño?
¡Quién sabe si despertó!
Alza y toma que toma, que toma
Si vas pregonando que ya no me quieres
Pues la puerta la tienes abierta
Tu eres libre de hacer lo que quieres.

Romance de Abenámar

Abenámar, Abenámar,
Moro de la morería,
el día que tú naciste
grandes señales había!
Estaba la mar en calma,
la luna estaba crecida.
!Ay! Moro que en tal signo nace
no debe decir mentira.
Allí respondiera el moro,
bien oiréis lo que diría:
—Yo te lo diré, señor,
aunque me cueste la vida,
porque soy hijo de un moro
y una cristiana cautiva;
siendo yo niño y muchacho
mi madre me lo decía
que mentira no dijese,
que era grande villanía:
por tanto, pregunta, rey,
que la verdad te diría.
—Yo te agradezco, Abenámar,
aquesa tu cortesía.

bailan las gitanas

Bailan las gitanas, míralas el rey;
la reina, con celos, mándalas prender.
Por Pascua de Reyes hicieron al rey
un baile gitano Belica e Inés.
Turbada Belica, cayó junto al rey,
y el rey la levanta de puro cortés;
mas como es Belica de tan linda tez,
la reina, celosa, mándalas prender
la reina, celosa, mándalas prender.

El amor duerme en el pecho del poeta

Tú nunca entenderás lo que te quiero
Porque duermes en mí y estás dormido.
Yo te oculto llorando, perseguido
Por una voz de penetrante acero.
Norma que agita igual carne y lucero
Traspasa ya mi pecho dolorido
Y las turbias palabras han mordido
Las alas de tu espíritu severo.
Grupo de gente salta en los jardines
Esperando tu cuerpo y mi agonía
En caballos de luz y verdes crines.
Pero sigue durmiendo, vida mía.
¡Oye mi sangre rota en los violines!
¡Mira que nos acechan todavía!.
Pero sigue durmiendo, vida mía.
¡Oye mi sangre rota en los violines!
¡Mira que nos acechan todavía!

COPLEE Usted Don Quijote

Amor, cuando yo pienso
en el mal que me das, terrible y fuerte,
voy corriendo a la muerte,
pensando así acabar mi mal inmenso.
Mas, en llegando al paso
que es puerto en este mar de mi tormento,
tanta alegría siento,
que la vida se esfuerza, y no le paso.
Así el vivir me mata,
que la muerte me torna a dar la vida.
¡Oh condición no oída
la que conmigo muerte y vida trata!
